La planta baja se diseñó como un ecosistema social abierto, eliminando muros divisorios para maximizar la fluidez y amplitud entre los espacios, la terraza un espacio para difrutar de asados o descansar despues de refrescarte en su alberca que dialoga con el espacio mas abierto de la villa. En la planta alta, el programa arquitectónico alberga habitaciones ideales para relajarse y descansar que actúan como miradores privados hacia el campo.
El uso de materiales como stuccos blancos y puros no es accidental; busca generar un contraste con materiales calidos como la madera que resalte la vibrante naturaleza del entorno y un cuerpo de agua turquesa para sentir frescura, logrando una pieza de arquitectura contemporánea que respira con el paisaje.

